Programa Castellani del Adulto Mayor

 
 

Personalizar la atención de acuerdo a la necesidad de cada persona, mediante un programa estandarizado de atención tanto preventiva como restauradora.  

La prevención es fundamental en todos los momentos de la vida. Debemos ir al dentista una vez al año para detectar cualquier cambio anormal de los dientes y las encías. Los enjuagues fluorados ayudan en la prevención de las caries. Si la destreza manual se ve afectada debemos valernos de elementos que ayuden a mantener la higiene bucal como ser los cepillos eléctricos y los irrigadores.

La higienista dental en la higiene anual le podrá informar y personalizar cuales son las medidas en su caso. Con los años aparecen patologías y enfermedades bucales específicas.

El desgaste de los dientes puede deberse no solo al uso normal, sino a un uso por malos hábitos como el bruxismo. Los dientes llegan a desgastarse tanto que comienzan a dolor por la cercanía del nervio.
La disminución de la saliva lleva a la aparición mas frecuente de caries del cuello del diente, aparte de la incomodidad en el uso de las prótesis.
La pérdida de dientes lleva a un desequilibrio de la dentición que puede traer problemas de articulación, efectividad masticatoria, y afectación de la estética. Las posibilidades de reponer los dientes perdidos han aumentado con las nuevas técnicas y el desarrollo de nuevas tecnologías.

     
La nueva odontología le permitirá volver a sonreír y comer como en los años de juventud
     
Odontogeriatría

La sociedad envejece rápidamente; el incremento del número de personas  mayores de  60 años caracteriza los cambios demográficos actuales, junto al descenso de la natalidad. El envejecimiento hay que verlo como parte del desarrollo, las causas fundamentales de este incremento están dadas, entre otros, por descenso de natalidad y el mejoramiento de la atención médica. Por tanto, el envejecimiento debe analizarse a través de su contexto sociocultural y por su influencia en la mejora de la calidad de vida.
Pese a que se dispone de los conocimientos necesarios para despejar ideas erróneas en relación con la salud bucodental y el envejecimiento, los mayores siguen corriendo un alto riesgo de sufrir afecciones buco dentales. Los índices de caries, alteraciones periodontales y cáncer bucal, no ha mejorado significativamente en este grupo.

Los ancianos mismos continúan aceptando el deterioro bucal del aparato masticatorio como un proceso inevitable del envejecimiento.

La estomatología geriátrica aborda todo aquello relacionado con afecciones bucales, condiciones crónicas y plan terapéutico personalizado. El programa del adulto mayor de la Organización Panamericana de la Salud ha desarrollado la estrategia de motivar a los odontólogos sobre la atención primaria en ese campo.

Las acciones de un el programa preventivo para el adulto mayor, deben incluir:

1.       Programa nacional de atención al adulto mayor
2.       Programa preventivo
3.       Programa de educación para la salud y modificaciones de hábitos nocivos
4.       Programa de apoyo económico

 
CASTELLANI dentalclinic está comprometido con el desarrollo de actividades a nivel local de la atención educativa, preventiva y curativa dentro del marco del programa del Adulto Mayor. Para la atención a estos pacientes, el odontólogo debe tener un profundo conocimiento de los aspectos biológicos, por la sensible disminución de los mecanismos de adaptación y regeneración de los tejidos. Los individuos de edad avanzada requieren un enfoque diferente, tratamientos modificados y conocimiento de cómo los cambios dependientes de la vejez afectan el estado bucal. Muchos de estos cambios,  que en un tiempo se consideraron naturales y asociados con la vejez, en realidad son procesos patológicos específicos. El dentista y el médico no pueden alterar los efectos de la edad, pero sí ayudar al paciente a ajustarse a los cambios físicos que se producen en su organismo.

En la salud general del anciano, influye mucho la cavidad bucal, ya que ésta tiene utilidad en el lenguaje, en la masticación y apariencia física, y por ende, en su autoestima. El odontólogo debe discernir si las quejas del anciano obedecen a transformaciones naturales o se deben a procesos patológicos debidos a: desnutrición, problemas endocrinos, etcétera.
Tiene particular importancia en el individuo de edad avanzada un inventario y una estimación cuidadosa y detallada del estado de salud. La historia clínica y examen incluirán las enfermedades pasadas y actuales, y las experiencias dentales sufridas.

Resulta vital conocer la naturaleza exacta de todos los medicamentos que está tomando; datos que deben considerarse al plantear el tratamiento. Además se debe prestar particular atención al examen de los ganglios linfáticos, suelo de la boca, lengua y orofaringe. También la transformación de los huesos del anciano debe tenerse presente al interpretar las radiografías. Entre algunas de las principales enfermedades sistémicas que pueden tener efectos locales en la boca, figuran:

Diabetes
La diabetes es de alta prevalencia entre las enfermedades de los mayores y muchas no son diagnosticadas o tratadas adecuadamente. Los diabéticos que no están compensados tienen más afecciones severas de la cavidad bucal; en tanto que los compensados tienen la misma frecuencia que los no diabéticos.

La manifestación más común en los diabéticos es la enfermedad periodontal. Parece que tiene relación directa con la alteración en la función de los neutrófilos.

Cuando se plantea un tratamiento se debe controlar y medicar previamente para que no surjan complicaciones posteriores.

Enfermedades hepáticas crónicas y cirrosis
Las enfermedades hepáticas representan la novena causa de muerte en la población de 65 a 74 años. Los ancianos son susceptibles de presentar obstrucciones del tracto biliar. Existe una disminución del gusto y del olfato en los pacientes con cirrosis hepática, que puede influir en la nutrición de éstos. En la cirrosis alcohólica se ha descrito disfunción de la glándula parótida.

La disminución de los factores hemostáticos y fragilidad capilar puede ocasionar hemorragias con facilidad tras procedimientos quirúrgicos, o con la presencia de gingivitis y enfermedades periodontales.

Artritis
Es una afección muy frecuente, ya que cerca del 50 % de los ancianos la padece. La causa más común de dolor es el articular secundario, también puede afectar la articulación temporomandibular.
La degeneración articular puede producir un dolor único bilateral directamente sobre el cóndilo, que disminuye el rango articular de movimiento y provoca dolor a la masticación. Se recomienda un manejo conservador y tratamiento para el dolor.
La artritis reumatoides también puede afectar la articulación temporomandibular y dar lugar a una desnutrición de la articulación. Produce dolor al masticar, con un "click" y limitación para abrir la boca. En esta situación los ancianos son más susceptibles a desarrollar enfermedades periodontales.

Debemos tener también en cuenta su estado nutricional; inicialmente se planteaba la alta prevalencia de edéntulos en este grupo poblacional, lo que ocasiona una disminución en su capacidad masticatoria que repercute en un estado nutricional no adecuado; razón por la cual es importante restablecer la capacidad masticatoria, para compensar el bajo funcionamiento del tubo digestivo.
La disminución de la destreza manual también influye directamente en la salud bucal, dado que ya no son capaces de realizar una adecuada profilaxis mediante las técnicas de cepillado convencional. El cepillo eléctrico ayuda al mantenimiento de la higiene junto a los irrigadores.

Endocarditis bacteriana, válvulas cardíacas y otras enfermedades del corazón
Pacientes que deben recibir medicación pretratamiento para evitar posteriores infecciones

Problemas derivados de la polimedicación
Existen 450 medicamentos que producen disminución de la cantidad de saliva, además de la enfermedad de Sh Esta disminución en el flujo salival determina un deterioro del estado bucal por falta de autoclisis, aumento de caries radiculares e incomodidad de llevar las prótesis en forma adecuada. También la polifarmacia determina actitudes y cuidados en el momento del tratamiento. Pacientes anticoagulados (Ej.: medicados con sintron) deben ser evaluados al momento de cirugías o tratamientos dentales menores como ser una profilaxis.

Existen barreras en la atención odontológica de los mayores de 60 años. Las especiales barreras que se presentan en este grupo poblacional incluyen limitaciones personales.
(Ej: estereotipo del envejecimiento), físicos (incapacidad), psíquicos (enfermedades mentales), sociales (factores económicos) y la profesión dental. Analizando esta situación debemos buscar las causas de esta realidad para intervenir adecuadamente y obtener resultados que tiren abajo ese muro que impide a la población mayor acceder a su derecho en la salud oro facial.

Las razones educativas o culturales son las derivadas de la historia de la profesión en si. Su evolución desde el barbero al odontólogo actual a estado llena de dolor, sufrimiento, falta de psicología, que se traduce al día de hoy con el "miedo" al tratamiento dental. Las psíquicas son aquellas que unidas a las anteriores, agregamos las particulares de cada uno. La particular manera de ver la vida, la vergüenza a ser juzgados por su mal estado bucal, el miedo irracional a sufrir.

Socialmente el mayor siempre termina siendo la persona mas relegada al momento de los cuidados, siempre están los mas jóvenes con sus necesidades inmediatas. Tampoco la estética juega los mismos roles que en la época de enamorar, conseguir trabajo. Sumemos a que sus contemporáneos también adolecen de los mismos problemas.

Los años no vienen solos se dice.. Las limitaciones físicas constituyen una barrera cuando los locales de consulta no se adecuan como se debería a no constituir por se limitaciones a una población mas necesitada. Los disminuidos físicamente.

Nuestra propia actitud, derivada inevitablemente de la misma cultura de la que crecimos junto a nuestros mayores. Pero esta debe ser fácilmente rebatida, ya que no deberíamos querer para los demás no que no queríamos para nosotros. La ley de vida es que somos mayores y/o seremos mayores, cuidar a los mayores es cuidarnos a nosotros en el futuro.

Todo lleva a que la actitud es que los problemas dentarios son un problema que deriva directamente e inexorablemente del envejecimiento. Sabemos que eso no es así, y de demostrarlo se trata este artículo.

Estudios realizados, revelaron que la evaluación de la higiene bucal  solamente fue buena en el 11%, mientras que el mayor número correspondió a la calificación de regular (48,0%) y una cifra no despreciable se ubicó en la calificación de mala. Estos resultados indican que la higiene bucal está sensiblemente deteriorada en este grupo poblacional.

A pesar de que el cáncer oral es una enfermedad bucodental y representa el 2% del cáncer a nivel general, no existe suficiente divulgación. Los controles periódicos profesionales y la detección precoz de lesiones bucales deben ser tomados como rutina.

Otro aspecto importante para explicar la actitud del paciente  hacia la salud oral, es el temor o ansiedad ante el tratamiento odontológico.

Algunos estudios señalan deficiencias, entre ellas  la falta de comunicación entre el profesional dental y el paciente.

En datos observados en nuestros estudios los paceintes aseguran haber recibido información sobre la salud bucodental a través de la televisión (47-58,3 %) y la radio (29,5-40,9 %), siendo insignificante la brindado por los profesionales.

Resalta la necesidad de desarrollar un trabajo divulgativo sobre los problemas estomatológicos, por lo que el quehacer del estomatólogo es deficiente. Cuando analizamos el concepto de salud en la tercera edad, éste varía con respecto al concepto de salud general, la salud en la tercera edad se define como salud funcional y es la que permite que el individuo viva a plenitud de acuerdo con sus posibilidades y capacidad; si cumple sus propias expectativas, esa persona está viviendo de forma saludable; por lo tanto la salud oral forma parte esencial de la salud en general y calidad de vida de los ancianos.

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